EL SALVADOR Y PENTECOSTÉS
EL SALVADOR
Y
PENTECOSTÈS
ENRIQUE BARILLAS
EL SALVADOR Y PENTECOSTÈS
CONTENIDO
Agradecimientos. Palabras del Autor. El Salvador: Perfil
CAPÍTULO 1
LLEGÁN LOS PRIMEROS PROTESTANTES A EL SALVADOR:
1. MISIÓN CENTROAMERICANA, 1896 2. BAUTISTAS., 1913
CAPÍTULO 2
MOVIMIENTO PENTECOSTAL MODERNO EN EL SALVADOR Y EL MUNDO.
1900- 2012
CAPÍTULO 3
OBREROS DE DIOS SALVADOREÑOS: ANTORCHAS ENCENDIDAS:
1. JUAN ALBERTO BENAVIDES, 2. JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO. 3. VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL 4. JULIO CÉSAR PÉREZ. RELEVO DE LIDERAZGO. . 5. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR. 6. JOSÉ GUSTAVO GALDAMEZ5. 7 FROILAN HUEZO
CAPÍTULO 4
ANTORCHAS ENCENDIDAS: OBREROS DE DIOS MUNDIALES
1. ENRIQUE C. BALL 2. JUAN BUENO 3. MELVIN. HODGES 4. FREDERICK ERNEST MEBIUS: FEDERICO 5. ERNESTO MEBIUS. 5. JULIO PÉREZ 6. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
CAPÍTULO 5
SALVADOREÑOS A EVANGELIZAR AL MUNDO: MISIONES MUNDIALES
CAPÍTULO 6
NACEN Y CRECEN MINISTERIOS ASAMBLEAS DE DIOS EN EL SALVADOR:
1 CASTILLO DEL REY: MINISTERIO INFANTO JUVENIL 2 INSTITUTO BÍBLICO BETEL, SAN SALVADOR 3 LICEOS CRISTANOS JUAN BUENO: ¡COMIENZOS ¡1963 4. TEMPLO CRISTIANO. SAN SALVADOR.
CAPÍTULO 7
LOS EVANGÉLICOS SALVADOREÑOS EN LA GUERRA CIVIL. 1980* 1992. 2. COMIENZA GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR. 1979- 1992
CAPÍTULO 8
ACONTECIMIENTOS Y DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LOS EVANGÉLICOS EN EL SALVADOR. TERREMOTO EN SAN SALVADOR: ¡TIEMPO DE ANGUSTIA¡ 1986
Documentos Anexos
Perfil del Autor
AGRADECIMIENTOS
Al ver la luz:
El salvador y pentecostés
Siento profundo agradecimiento a:
• Dios Todopoderoso, Señor de la Historia
• Mercy, mi esposa. Eric Josué y Querubina Elizabet, mis hijos por su apoyo en mi servicio a Dios.
• Compañeros de milicia en la obra de Dios.
• A la pasada generación que fundaron los campos de predicación que ahora son florecientes iglesias.
• A las nuevas generaciones que con las nuevas herramientas de la tecnología avanzan en la predicación del mensaje siempre actual: El Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
• El Salvador, cuna de mi familia, civilización y cultura donde un dìa vi la luz de este mundo.
• A todos los que hicieron posible este milagro
PALABRAS DEL AUTOR
«Muchos han emprendido la Tarea de Escribir la historia de los Hechos que Dios ha llevado entre nosotros». Lucas
¿Qué hubiera sucedido con nuestra fe, si Lucas no hubiera tenido a bien escribir acerca de la vida de Jesús y sobre la historia de los primeros apóstoles?
«Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los Hechos que Dios ha llevado a cabo entre nosotros, según nos transmitieron quienes desde el comienzo fueron testigos presenciales y después recibieron el encargo de anunciar el mensaje».
Nos gozamos leyendo acerca de la iglesia primitiva pentecostal. Muchos han recibido a Jesús en su corazón en la predicación de este potente libro. Muchos han recibido el bautismo del Espíritu Santo al leerlo. El avivamiento pentecostal de este siglo se originó cuando un grupo de hambrientos creyentes se dedicaron a estudiar el libro de los Hechos.
Lo mismo es de importante que se escribiera la historia de las iglesias cristianas del siglo XX y del siglo XXI, si es que Cristo tarda en su retorno a la Tierra. «Los que ignoran la historia están expuestos a cometer los mismos errores del pasado».
Dios sigue haciendo milagros como los hizo con la iglesia pentecostal primitiva: « Y mayores cosas harán». Gracias al pentecostés del presente siglo, la iglesia cristiana ha llegado casi a los últimos rincones del planeta. Y seguirá penetrando el Evangelio de Jesucristo a los continentes de Asia, África, Australia, Europa y América donde hay mucho todavía que conquistar.
«Yo también, excelentísimo Teófilo, lo he investigado todo con cuidado desde el principio, y me ha parecido conveniente ESCRIBIRTE ESTAS COSAS ordenadamente, para que conozcas bien la verdad de lo que te han enseñado». Que importantes palabras de Lucas al comenzar su evangelio sobre Jesús.
Que importante es saber la historia de un pueblo, una nación, tribu, familia o persona. Qué triste es no conocer nuestros orígenes. No saber quién es nuestra madre, abuelita, hermanos, tíos, etc. La primera palabra que el bebé aprende a pronunciar es mamá, luego papá. No saber de dónde venimos es ignorar nuestro pasado. Ignorar los familiares más cercanos es desconocer la procedencia de nuestra existencia.
Lucas nos da el ejemplo al escribir el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos para que tengamos conocimiento del proceder de nuestra fe. Que importante conocer la historia de la Reforma, de los puritanos de Inglaterra, de la implantación de la fe católica en América, de la llegada de los primeros protestantes en América Latina, del crecimiento y expansión de los evangélicos en el continente descubierto por Cristóbal Colón.
Una de las principales bases de una nación es su religión. Así como es su religión así son sus leyes, sus gobiernos, sus relaciones sociales, la mente de sus ciudadanos. Que importante es entonces conocer la historia de la religión de los pueblos.
Gracias a la llegada de los evangélicos a Centroamérica, la Biblia ha sido leída y enseñada en las ciudades y pueblos, cambio la moral de sus habitantes, influyendo notoriamente en sus comunidades para un mejor vivir.
ASÍ LLEGÓ EL PENTECOSTÉS: UN CAPÌTULO EN LA HISTORIA DE EL SALVADOR es un esfuerzo por llevar a nuestro pueblo salvadoreño la historia de los evangélicos pentecostales a tierra cuzcatleca. Así apreciaremos mejor nuestra fe, reconoceremos los esfuerzos de los que pusieron las bases donde se habría de levantar las futuras generaciones evangélicas y podremos proyectarnos hacía el futuro a fin de que la fe dada a los santos pase a las futuras generaciones en una forma más precisa.
UN BOCADO EXQUISITO
Para los amantes de la historia. Para los que quieren saber sobre sus orígenes de sus antepasados. Para los curiosos que quieren saber cómo llegaron los evangélicos a El Salvador y como ha caminado la iglesia evangélica. Ellos sentirán un bocado exquisito al leer este libro.
Es un esfuerzo por esclarecer los Hechos del Espíritu Santo en El Salvador.
Para los estudiantes del Los Institutos Bíblicos será una brújula y base para su futura formación teológica e histórica.
¡Que disfruten ¡
El autor.
PALABRAS DEL AUTOR
En el Palacio de Artes de Santa Tecla, exponían en sus instalaciones la vida y obra de Pedro Geoffroy Rivas (Santa Ana, 16 de septiembre 1908 - San Salvador, 10 de noviembre 1979) fue un poeta, antropólogo y lingüista salvadoreño.. Me gustó la palabra con la que Don Pedro describía su vida: ¡Disparate! Creo mi vida ha tenido decisiones disparatadas: Dejar mi profesión de Contador por la de Predicador del Evangelio. El apóstol Pablo escribió que el evangelio era locura: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la LOCURA de la predicación.” 1 Corintios 1:21
Habiendo vivido seis décadas he tenido la oportunidad de saborear las delicias de la vida: infancia, juventud, adultez…comenzando mi juventud acumulada - 61-.
Entre decisiones disparatadas y acertadas aparece EL SALVADOR Y PENTECOSTÈS. Tiene que ver con el que hacer pensante de mi vida: homo sapiens.
Que estas líneas sirvan de inspiración a escribir sobre este tema, es mi deseo.
Merliot. Julio. 2009
EL SALVADOR
Oración a la Bandera de El Salvador
“Dios te salve, Patria Sagrada
En tu seno hemos nacido y amado;
Eres el aire que respiramos, la tierra que nos sustenta, la familia que amamos,
La libertad que nos defiende, la religión que nos consuela”
Tú tienes nuestros hogares queridos, fértiles campiña, ríos majestuosos, soberbios volcanes, apacibles lagos, cielos de púrpura y oro.
David J. Guzmán
La república de El Salvador, uno de los países más pequeños del mundo en su aspecto territorial -20,749.44 km2- La flora y la fauna en su biodiversidad reinaron en la América precolombina por miles de años sin la presencia de seres humanos. Los cálculos de la presencia en América del hombre van de 10,000 a 200,000 años.
Llegaron los primeros humanos a tierra salvadoreña hace miles de años, sucediendo unos tras otros en su emigración hacia el sur de la América. Entre estas etnias que se establecieron por un tiempo en nuestra patria, se pueden mencionar: Grupo pre maya o arcaico. El grupo Maya, establecido alrededor del siglo I de nuestra era. Abandonó el territorio nacional hacia el siglo VI. Grupo Náhoa- nahuat- formado en sucesivas migraciones que inician los Toltecas, hacia el siglo XI, que termina con la de los últimos Aztecas en tiempos no muy lejano a la conquista. La Arqueología ha sido una valiosa ciencia para orientarnos en nuestro pasado.
A la llegada de los españoles -1524- con Pedro de Alvarado- poblaban El Salvador: Del rio paz al rio lempa los pipiles- grupo nahua-. Del rio Lempa al oriente poblaban los Lencas, pocomanes y Chortis. Se cultivaba en nuestro país en abundancia en aquellos tiempos: Maíz, frijol, cacao, Tabaco. Tenían técnicas propias de cultivo como la irrigación, abono natural, conocimiento de las estaciones. En su población se encontraban alfareros, carpinteros, ingenieros, astrónomos, albañiles, tejedores. Toda una sociedad con sus castas y organización: sacerdotes, guerreros, agricultores.
La mayoría de ciudades, pueblos y cantones que hoy forman nuestro “Pulgarcito de América”, tienen nombres de origen indígenas. A excepción, Santa Tecla, San Vicente y otras pocas ciudades o sitios que los españoles fundaron donde no había población indígena. Los nombres son en su mayoría de origen indígena como Sonsonate, Ahuachapán, Metapan. A otros los mezclaron como las tribus nonualcas que eran tres tribus establecidas en las faldas del volcán Chinchontepec. los españoles les antepusieron los nombres de los tres apóstoles más cercanos al Señor Jesucristo: San Pedro Nonualco, San Juan Nonualco, Santiago Nonualco. Y así hicieron en varios lugares.
Breve Perfil de El Salvador
Desde que Don Pedro de Alvarado cruzó el río Paz con sus 150 hombres de a caballo y a pie en 1524, la formación de una nueva raza comenzó. Han sido casi 500 años de mestizaje. Los españoles se mezclaron con los indios - naturales como se autodenominan los guatemaltecos- Los recientes emigrante árabes, chinos, afro africanos, y de otras partes del mundo, han hecho de la población salvadoreña una mezcla. La raza india pura casi ha desaparecido. Ya no somos indios como nos llamó Cristóbal Colón, creyendo que había llegado a la India.
El Salvador es un país localizado en América Central, 5 con una población de 5.744.113 habitantes.6 Debido a su extensión territorial (20.742 km²) tiene la densidad poblacional más alta de América continental.
El actual territorio de El Salvador, que comprendía, en su mayor parte, la Intendencia de San Salvador, adquirió su independencia de España en 1821 junto a la Capitanía General de Guatemala, y dejó de ser parte de la República Federal de Centroamérica en 1839. Anteriormente, en la época precolombina, buena parte de la zona comprendida al oeste del río Lempa era conocida con el nombre de Cuscatlán, que significa "Lugar de joyas o de collares",7 en lengua náhuatl.
Una guerra civil de 12 años, cuyo costo humano llegó aproximadamente a 75.000 vidas, finalizó el 16 de enero de 1992, cuando el gobierno y la guerrilla firmaron los Acuerdos de Paz que dieron lugar a reformas militares, sociales y políticas.
CAPÍTULO 1
LLEGÁN LOS PRIMEROS PROTESTANTES A EL SALVADOR:
1. MISIÓN CENTROAMERICANA, 1896 2. BAUTISTAS., 1913
1 MISION CENTROAMERICANA
Habiendo sido los españoles los descubridores-1492-, conquistadores y colonizadores
-por más de 300 años- de América Latina era de esperarse que introdujeran su religión:
Iglesia Católica, apostólica y Romana. Así los pobladores de estas lindas tierras después
de ser animistas, politeístas como los Mayas y Aztecas pasaron a adorar a María, los santos
Católicos y a practicar la nueva religión traída desde Europa.
Los primeros predicadores evangélicos tuvieron que sufrir persecución y afrenta en los
primeros esfuerzos de traer a El Salvador la Palabra de Dios, La Biblia como base de una Fe
salvadora y regeneradora de los humanos.
Francisto Pensoti llegó a Centroamérica en 1892 y estableció una agencia bíblica en Guate-
mala, desde donde viajaba a los países centroamericanos. Si bien el no fundó iglesias pero
Preparó el camino para el llegado de los misioneros. Ganaron algunas personas para Cristo,
Despertaron interés en el Evangelio, distribuyeron muchas biblias, tratados y literatura
Cristiana. Penzoti, de origen italiano, trabajo para las Sociedades Bíblicas.
En 1894 en el “Central American Bulletin”, en el que se hallaban detalles del esfuerzo para
plantar una misión en El Salvador bajo la dirección de H, C. Dillon y su esposa, frustrado por
la muerte de ella en el puerto de La Libertad. Esta noticia sirvió como un llamado misionero
para Samuel A. Purdie para venir a El Salvador como misionero.
2 MISION CENTROAMERICANA
Samuel A. Purdie llegó el 14 de Julio de 1896 con la visión de llevar el Evangelio a nuestra
querida patria. El siguiente año se le une a la visión Roberto H, Bender. Ambos misione
ros estadounidenses pertenecientes a la Misión Centroamericana. Junto a los primeros convertidos predicaron en San Salvador y donde el Señor abría puertas: Metapán, Sensunte-
peque, Santa María Ostuma, San Pedro Nonualco, Santa Ana. Para 1908 había 25congregaciones en varias partes del país. En 1910 se hizo otro censo y resultó que para entonces había 69 lugares de predicación con un total de 1018 creyentes.
2 IGLESIAS BAUTISTAS
En el año 1910 la Junta de la Convención Bautista del Norte tomó el acuerto de que Super-
intendente para América Latina, Rev. Lemuel C. Barnes realizara una visita a El Salvador. Fue
enviado al Rev. William Keech, bautista de nacionalidad inglesa, como misionero a iniciar
las tareas en el país. Este misionero conocía la región centroamericana y salvadoreña en
particular, pues se había desempeñado como Superintendente de la Sociedad Bíblica Bri-
tánica de América Central, habiendo llegado en 1901 con el nombramiento de sub- agente
de dicha sociedad. Durante un periodo de más de cinco años Kech actuó como Agente de
la Sociedad Bíblica en El Salvador y fue gran colaborador del Rev. Robert Bender.
Desde 1911 a 1922 Los Keech, junto a colaboradores nacionales realizaron un intenso trabajo.
Contando con la ayuda financiera de los hermanos del Norte empezaron a organizar
algunas congregaciones , lo mismo que que capacitar obreros para el pastorado. La primera
Congregación bautista se organizó en San Salvador en la segunda avenida norte No. 53a Primera Iglesia Evangélica La predicación del evangelio en El Salvador inició formalmente en el año de 1896, al fundarse la primera iglesia de la Misión Centroamericana. A continuación una breve narración de los hechos más relevantes de esa fecha.
En el mes de noviembre de 1895, encontrándose el Hno. Samuel A. Purdie en la reunión
trimestral de la Sociedad de Amigos Abington, en Germantown, Filadelfia, le fue compartido
un ejemplar del “Central American Bulletin”. En él, se detallaban los esfuerzos por plantar
una misión en El Salvador, en el año de 1894. También, fue informado del fallecimiento de
la esposa del misionero H.C. Dillon, en el Puerto de la Libertad y de la muerte del Hno. C.
M. Wilbur, en Nicaragua.
Tal información motivó al Hno. Purdie a escribirle al Revdo. C.I. Scofield, solicitándole con-
sejo y recursos suficientes para venir a El Salvador, bajo el amparo de la Iglesia Amigos de Indiana y así alistarse en las filas de la Misión Centro Americana. Su oferta fue aceptada en
enero de 1896 por el Consejo Provisional de la Misión.
El Hno. Purdie salió de Asheboro el 17 de marzo y llegó a México el 2 de abril, donde per-
maneció por un mes. Asistió a la Junta Unida de las Iglesias Amigos de México. El 4 de mayo
se embarcó para Coatzocoalcos, adonde llegó, tres días después y a Tehuantepec el 8 del
mismo mes.
Por haber ya zarpado el vapor del mes de mayo tuvo que demorarse allí hasta el 2 de julio.
Durante ese tiempo logró traducir del inglés al castellano “The Bible in Picture and Story”.
Se embarcó en Salina Cruz el 2 de julio a bordo del vapor “Barracouta”. El día 4 de julio, fue
transbordado al vapor “City of Panamá” y desembarcó el 12 del mismo mes en el Puerto de
Acajutla, llegando a San Salvador el 14 de julio de 1896.
Al día siguiente logró rentar una pieza en la 1º Calle Poniente, cerca del Hospital Rosales,
donde comenzó a repartir literatura. El 14 de septiembre, rentó una pieza en un lugar más céntrico, donde hizo tres banquillas y anunció cultos por medio del periódico Siglo XX. Sólo
un nicaragüense ebrio acudió. Como no reunió personas en aquel local, el 14 de octubre se cambio a la Calle Concepción, Nº 29, rentando una casa con F.J. Perry: artista, fotógrafo y pintor de retratos.
El 17 de octubre llegó a San Salvador el Hno. Francisco G. Penzotti, italiano, radicado en Uruguay, quien desde 1882 se convirtió en un infatigable viajero de Dios recorriendo a lomo de mula la región andina y luego casi todo el continente americano. Su ministerio fue el de diseminar las Sagradas Escrituras. Du-rante su vida como agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera distribuyó en forma personal 125,000 ejemplares de la Biblia y bajo su dirección circularon más de 2,000, en América Latina.
El 24 de octubre se inició una serie de conferencias en otro local ubicado en la Novena
Avenida Norte, Nº 60. Se logró reunir alrededor de 30 personas. El jueves siguiente se
reunieron 40 personas en el corredor de la casa Nº 29 en la Calle Concepción. Al domingo
siguiente se reunieron 38 personas en la Novena Avenida Norte Nº 60. El 10 de noviembre
el Hno. Purdie se trasladó al local ubicado en la Novena Avenida Norte, Nº 60, haciéndola
su residencia.
Las conferencias siguieron sin interrupción dos veces por semana en dicho local. Aunque
muchas de las personas mostraban atención, aprecio y algunos hasta entusiasmo por lo
que oían, después de asistir dos o tres veces no se volvían a ver más en las conferencias.
El día 1º de noviembre de 1896, el Consejo Provisional aceptó la solicitud del Hno. Roberto
H. Bender de alistarse en las filas de la Misión Centro Americana. Posteriormente, el Hno.
Bender partió de Troy, N.Y. hacia St. Paul, Miami, con el objeto de aprender el castellano. El
23 de febrero de 1897 se embarcó en el vapor “Stillwater” con dirección al Puerto Cortéz,
Honduras. Llegó al puerto el 4 de marzo y se encaminó a Santa Rosa de Copán. Permaneció
Allí, hasta el 29 del mismo mes, fecha en que salió a pie hacia San Salvador.
Llegó a San Salvador el 6 de abril, y rentó un cuarto donde momentáneamente se hospedaba
el Hno. Purdie, en la Octava Calle Oriente e Intersección de la Calle la Chacra. El ministerio
del Hno. Bender abarcó ese año, aparte de servir de ayuda al Hno. Purdie en las conferencias
en la distribución de 132 Biblias, 65 Nuevos Testamentos, 147 porciones bíblicas. Para lograr
esto, tuvo que visitar 28 ciudades y varias pequeñas poblaciones.
El Señor Jesús llamó a su presencia al Hno. Purdie a las 5:20 A.M. del 6 de agosto de 1897.
El 8 de octubre la Sra. Purdie y su hijo se embarcaron de regreso a los Estados Unidos. El
Hno. Joseph Purdie, permaneció en el país para concluir la impresión de himnarios para
los cantos en las conferencias.
El primer domingo de septiembre el Hno. Bender inició la Escuela Dominical con 30 niños.
En noviembre la primera familia recibió a Jesucristo como su Salvador, bautizándosele la
noche del viernes 25 de febrero de 1898, por medio del Hno. Bender. En ese mismo mes
se le unió al ministerio el Hno. Henry L. Carter. Comenzó a expandirse el evangelio a San
CAPÍTULO 2
MOVIMIENTO PENTECOSTAL MODERNO EN EL SALVADOR Y EL MUNDO.
1900- 2012
1 ORIGEN DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS. 1914. USA. 2 NACEN LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR 3 HABLAN EN OTRAS LENGUAS: GLOSOLALIA
El origen del movimiento pentecostal moderno no se puede atribuir a persona determinada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo en lugares diferentes.
Los pentecostales recordamos la noche de la víspera del año nuevo de 1900 como una de las fechas claves de nuestra historia. Fue la primera vez desde la época de la Iglesia Primitiva que el bautismo del Espíritu Santo fue buscado y hallado. El hablar en lenguas fue la evidencia inicial. El evangelio completo comenzó a predicarse en Springs, Missouri, con el bautismo en el Espíritu Santo y la sanidad divina. W.J. Seymour, hombre de color, ministro ordenado fue otro siervo de Dios que recibió la experiencia pentecostal y llevó el mensaje a Calle Azusa, 312, Los Ángeles, Estados Unidos, ahí comenzó un glorioso avivamiento el 9 de abril de 1906. Mientras Seymour predicaba la gente comenzó a recibir el bautismo del Espíritu Santo. Se reían, cantaban hasta que parecían estar llenos de “mosto”. Este avivamiento duró tres años. La gente que llegó era gente sencilla pero que, llenos del poder de Dios regresaban a sus lugares de origen para encender el fuego de Dios, formándose pequeños grupos de predicación que con los meses se convertían en fogosas iglesias pentecostales
El Concilio General de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos, surgió como resultado del movimiento religioso que tuvo origen a principios del presente siglo, y que se esparció más tarde con rapidez por todo el mundo.
Una intensa sed espiritual, en virtud de la cual se llevaron a cabo reuniones de oración entre grupos de creyentes de distintas denominaciones, fue una de las características que se evidenciaron a fines del siglo pasado.
Como resultado de las actividades de estos creyentes, se produjeron avivamientos en distintos lugares de Estados Unidos y Europa. Caracterizaba a estos avivamientos un intenso fervor de evangelización y un profundo espíritu de oración.
Así mismo, se daba énfasis a los dones espirituales y a sus operaciones, incluso sanidad divina para el cuerpo y el hablar en otras lenguas, como señal de la recepción del Bautismo del Espíritu Santo. Hechos 2:4. Predominaba asimismo el celo misionero basado en la profunda convicción relativa al inminente retorno del Señor Jesucristo y a la conciencia de la responsabilidad que incumbía a los creyentes bautizados en el Espíritu Santo, de obedecer el último mandamiento del Señor.
El origen del movimiento pentecostal no se puede atribuir a persona determinada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo en lugares difer-entes. Un ministro evangélico llamado Daniel Awrey, recibió el bautismo del Espíritu Santo en su plenitud pentecostal en enero de 1890, en la ciudad de Delaware, estado de Ohio, Estados Unidos de América. Un grupo de creyentes pentecostales realizó una convención en 1897 en Nueva Inglaterra. Más o menos en la misma fecha, se produjo un avivamiento en el estado de Carolina del Norte. En el estado de Tennessee, según declaraciones de Clara Smith, que fuera posteriormente misionera en Egipto, había para el año de 1900, unas cuarenta o cincuenta personas que habían recibido el Espíritu Santo. Ese mismo año, se produjo un avivamiento pentecostal entre un grupo de creyentes de nacionalidad sueca en la ciudad de Moorhead, estado de Minnesota, cuyos resultados se palpan aun en la actualidad. Las Asambleas de Dios debe su existencia primeramente al derramamiento del Espíritu Santo, sobre un grupo de creyentes en la ciudad de Topeka, estado de Kansas, en el año de 1901.
Pequeños grupos de obreros cristianos, procedentes de este avivamiento, se esparcieron por los estados de Kansas, Oklahoma y posteriormente Texas. Fue así que se formaron asambleas de creyentes quienes más tarde se plegaron al Concilio General. Uno de esos grupos comenzó reuniones en la ciudad de Houston, Texas. W.J. Seymour, predicador de color perteneciente al grupo denominado “de santidad”, recibió el mensaje en dicha ciudad, pero antes de recibir el bautismo del Espíritu Santo fue invitado a predicar las buenas nuevas a un grupo de gente de color en la ciudad de Los Ángeles, California. Allí presentó el mensaje pentecostal, de manera que nació la fe en el corazón de los oyentes, realizándose reuniones de oración de intenso fervor.
En el mes de abril de 1906, un grupo de creyentes recibió el Bautismo del Espíritu Santo, en la ciudad de Los Ángeles, acompañado del hablar en otras lenguas. Se comenzó asimismo la distribución gratuita de una revista, de manera que las noticias se esparcieron por todas partes.
Numerosos creyentes, motivados por la sed espiritual viajaron hasta la ciudad de Los Ángeles a fin de comprobar personalmente lo que ocurría. Muchos de los que observaron las manifestaciones de carácter divino y las creyeron, se humillaron ante la presencia de Dios y buscaron recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Otros, endurecieron su corazón y se burlaron. Fue así que mediante la palabra oral y escrita, las noticias se esparcieron por todas partes. Al mismo tiempo, se supo que se había producido manifestaciones similares del Espíritu Santo en muchas ciudades del este y del centro de los Estados Unidos, como También, en el Canadá, Chile, La India, Noruega y las Islas Británicas. Podemos decir que mientras se producía un derramamiento del Espíritu Santo, en la ciudad de Los Ángeles se efectuaban reuniones pentecostales de campamento en la de Ashdond, cerca de Duxbury, estado de Massachusetts. En ambos lugares los creyentes experimentaban el Bautismo en el Espíritu Santo, acompañado de hablar en otras lenguas.
EL MENSAJE PENTECOSTAL SE ESPARCIÓ CON TAL RAPIDEZ QUE RECIBIÓ EL NOMBRE DE MOVIMIENTO.
En virtud de ello, el término “Movimiento Pentecostal” pasó a designar a todos los grupos que recalcaban la recepción del Bautismo en el Espíritu Santo, acompañada del hablar en otras lenguas, según inspiración divina. Era inevitable, sin embargo, que surgieran diferencias de opinión con respecto a doctrinas y prácticas, porque aquellos que pasaron a formar parte del nuevo movimiento carecían de autoridad ejecutiva y de organización central que determinaría la política a seguir.
En virtud de esta sentida necesidad, la cual era aparente a todos, un grupo de ministros pentecostales representativos, decidió solicitar la formación de un Concilio General, según el modelo del Concilio del que se nos habla en el capítulo 15 del libro de los Hechos, a fin de que unificará y estableciera normas con respecto a las enseñanzas y prácticas del movimiento.
El pedido fue elevado por el Revdo. E. N. Bell y un grupo de asociados. El Revdo. E. N. Bell, ejercía las funciones de director de la revista mensual independiente denominada, “Word and Witness” (Palabra y Testimonio) que se publicaba en la ciudad de Malvern, estado de Arkansas. En respuesta a la solicitud mencionada, el primer Concilio se reunió en la ciudad de Hot Springs, Arkansas, desde el 2 hasta el 12 de abril de 1914. La mayoría de los que apoyaron la convocatoria procedían de los primeros grupos pentecostales del Centro Oeste de los Estados Unidos, más bien que de Los Ángeles.
Asistieron al primer Concilio unos trescientos ministros y delegados, aproximadamente, procedentes de iglesias pentecostales independientes de todo el país. La creación del Concilio no obedecía al deseo de crear un cuerpo eclesiástico que asumiera la jurisdicción sobre las iglesias pentecostales libres, sino más bien para estrechar los vínculos de la unidad cristiana y establecer bases bíblicas para la comunión, trabajo y actividades en favor de la extensión del reino de Cristo.
2 NACEN LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
El origen del movimiento pentecostal moderno no se puede atribuir a persona determi-
nada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo
en lugares diferentes.
Los pentecostales recordamos la noche de la víspera del año nuevo de 1900 como una de
las fechas claves de nuestra historia. Fue la primera vez desde la época de la Iglesia Primi-
tiva que el bautismo del Espíritu Santo fue buscado y hallado y el hablar en lenguas fue la Pentecostales de evidencia inicial. El evangelio completo comenzó a predicarse en Springs, Missouri, con el bautismo en el Espíritu Santo y la sanidad divina. W.J. Seymour, hombre de color, ministro ordenado fue otro siervo de Dios que recibió la experiencia pentecostal y llevó el mensaje a Calle Azuza, 312, Los Ángeles, Estados Unidos, ahí comenzó un glorioso avivamiento el 9 de abril de 1906. Mientras Seymour predicaba la gente comenzó a recibir el bautismo del Espíritu Santo. Se reían, cantaban hasta que parecían estar llenos de “mosto”. Este avivamiento duró tres años. La gente que llegó era gente sencilla pero que, llenos del poder de Dios regresaban a sus lugares de origen para encender el fuego de Dios, formándose pequeños grupos de predicación que con los meses se convertían en fogosas iglesias pentecostales.
PENTECOSTÉS EN EL SALVADOR
De aquella explosión espiritual en la calle Azusa y otros lugares, salieron hombres encen-didos con el poder del Espíritu Santo a diferentes países. Federico Ernesto Mebius fue uno de estos varones de Dios, que había sentido un llamamiento especial para ministrar en América Latina. El Hno. ingresó al territorio salvadoreño en 1906 y comenzó sus operaciones evangélicas en Ciudad Delgado, luego pasó a Monserrat y finalmente por medio de otros creyentes, llegó a un lugar que había de convertirse en el Aposento Alto Salvadoreño: Las Lomas de San Marcelino, Cantón de Coatepeque, Santa Ana, en donde se organizó la Pri-mera Iglesia Pentecostal.
Este aguerrido misionero canadiense era el líder que todo lo creía en el Espíritu Santo y decía que sin el Espíritu, todo era hojarasca y que no hay santidad sin el Espíritu, y que sólo hay victoria a través del Espíritu Santo. Así creía él.
El Hno. Federico se casó con una salvadoreña y procrearon 8 hijos, murió en 1945 y sus restos mortales descansan en el Cementerio de Santa Tecla.El avivamiento de las Lomas de San Marcelino vino a ser el comienzo de la obra pentecostal en El Salvador, la que durante unos 15 años no tuvo organización eclesiástica formal.Incluso no tenían pastores, sino que eran gobernados por un grupo de ancianos entre los cuales sobresalía un líder; quien a veces se convertía en caudillo de grupo. De aquel avi-vamiento se formaron grupos siendo los más sobresalientes: El Congo, Quezaltepeque, El Guayabo, Armenia y otros.
Los cultos no tenían orden alguno. El que llegaba primero comenzaba a cantar y los demás que iban llegando se unían al canto. La predicación se hacía entre varios. Cuando se oraba el Espíritu Santo se derramaba: Había danza, profecía y manifestaciones del Espíritu Santo. El culto se alargaba hasta pasadas horas de la noche. A las reuniones de Lomas de Marcelino asistió Francisco Ramírez Arbizú quien habría de convertirse en figura histórica de las Asambleas de Dios. Entre Arbizú y Mebius nació una gran amistad.
Mebius instó a Arbizú a viajar a los Estados Unidos para conocer más de las Asambleas de Dios y así enseñar a los grupos pentecostales nacionales. Arbizú era dueño de una zapatería en Santa Ana y como el costo del viaje era elevado él tuvo que vender su negocio para ir de viaje.
UN VIAJE HISTÓRICO DE FRANCISCO ARBIZÙ
El Hno. Francisco Arbizú nos relató: “Llegó a mis manos la revista “Luz Apostólica”, editada en San Antonio Texas, por Henry C. Ball. En esta revista se veían las fotografías cuando iban a hacer los bautismos a los ríos como estaban organizadas las iglesias pentecostales con pastores y misioneros en el norte. Esto despertó curiosidad e inquietud en mí de que la obra pentecostal de El Salvador fuera como en el norte”.
“Yo tenía un taller de zapatería algo fuerte, donde tenía quince operarios y lo vendí para poder sufragar los gastos de mi viaje a los Estados Unidos. También colaboraron para mi viaje otros hermanos pentecostales que tenían interés en el progreso de la obra, siendo el-los: Anacleto Torres, Crecencio Zalazar y J. Navas. Viajé en el primer recorrido que hacían los automóviles hacía Guatemala, en el mes de septiembre de 1926. De la Ciudad de Guatemala viajé a Puerto Barrios y de ahí en un barco bananero a Nueva Orleans; luego me conduje en ferrocarril a San Antonio Texas”.
“Llevaba conmigo la dirección del Hno. Henry Ball, a quien le comunique el propósito de mi viaje, pero él no me dio esperanza alguna.De San Antonio Texas, me vine a la ciudad de México, sin saber que allí se iba a llevar a cabo una gran convención; era la décima convención de las Asambleas de Dios de México. David Ruezca me instó a esperar esta convención, donde habrían oportunidades de conseguir ayuda. Le conté al Hno. David Ruezca de la obra pentecostal en El Salvador, y él compartió con otros pastores, de modo que cuando llegó la convención fue fácil persuadir a los hermanos a ayudarnos”. El Hno. Francisco regresó optimista a El Salvador.
Para 1927 llegó el misionero Jorge Blaidel a inspeccionar la naciente obra pentecostal de El Salvador, y junto al Hno. Arbizú visitaron los grupos establecidos, convocándolos a una reunión en Lomas de San Marcelino, un cantón del Congo, departamento de Santa Ana; aquí se extendieron las primeras credenciales a los pastores.
Blaidel regresó a los Estados Unidos y dio su in-forme favorable acerca de las iglesias “Libres” en El Salvador, y pedía su incorporación a las Asambleas de Dios.
En su segundo viaje Arbizú es ordenado sin ser bautizado en agua, el 18 de noviembre de 1927 y da informe del progreso de la obra; aquí se entrevista en San Antonio Texas con los Hnos. Williams, quienes le hacen preguntas acerca de El Salvador y dicen estar dispuestos a trabajar en nuestro país por el Señor.
Federico Ernesto Mebius no se incorporó a las Asambleas de Dios con la llegada de los misioneros, sino que continúo trabajando con los grupos “libres”. Así varios hermanos prefirieron trabajar independientemente tomando el nombre de Apostólicos, Apóstoles y
REUNIÓN DE PASTORES Y DELEGADOS: LA CONFERENCIA ANUAl
Los pastores se reúnen una vez al año, junto a los delegados de las iglesias para tratar los asun-
tos relacionados con la obra de Dios. También asisten a esta reunión los Presbíteros de distrito, de zona y el Comité Directivo. A estas reuniones que duran cinco días y que se celebran la primera semana de enero se les llama conferencias. La primera conferencia se llevó a cabo en la Ciudad de Ahuchapán en el mes abril de 1930. Se elige primer Superintendente al Hno. Rafael Williams y Secretario - Tesorero al Hno. Francisco Ramírez Arbizú. En 1931 la reunión anual de la obra se llevó a cabo en Santa Ana. En 1933, en Quezaltepeque. De 1934 a 1937 en diferentes lugares. En 1938, en el cantón El Tinteral, Ciudad Arce.
UNA IGLESIA MODELO POR MUCHOS AÑOS:
TEMPLO BETEL, SANTA ANA
Después de comprar el terreno para el Instituto Bíblico en Santa Ana en 1937, se compró otro
terreno anexo de 1300 V2 donde se construyó el hermoso Templo Betel que por mucho tiempo fue el centro de operaciones de la misión.
Fue la iglesia modelo de las Asambleas de Dios.Antes de construirse el templo, ya estaba una pequeña congregación que alquilaba el local para congregarse. Al construir el templo, ésta congregación vino a estrenar el nuevo local.
Esta iglesia estuvo muy familiarizada con los estudiantes del instituto. En el templo se hacían
devocionales de los estudiantes y las Conferencias Anuales. Hno. Pio Quinto Flores, José Irene Granados, José Gustavo Galdámez, fueron de los primeros pastores. Hno. José Fidel Amaya, Abel Cruz, Juan Evaristo Martínez, Cornelio Lemus, Marcos Amaya son de los siervos que pastorearon el Templo Betel, en los últimos años. La mayoría de estos siervos formaron parte, por muchos años, del Comité directivo de las Asambleas de Dios.
APOSENTO ALTO SALVADOREÑO
El pentecostalismo en El Salvador tuvo mejor recepción en el campo que en la ciudad.
Cuando se convertía un bachiller al evangelio era una gran noticia entre los pastores de que
un profesional se había convertido. Al preguntar a los pastores qué profesión u oficio tenían
antes que el Señor los llamara nos dicen: Peluqueros, campesinos, obreros, zapateros(como
el Hno. Arbizú, fundador), pescadores, artesanos, soldados.
El deseo de llegar a San Salvador con el mensaje pentecostal fue una gran visión de mis-
ioneros y nacionales. Se hizo esfuerzos enviando estudiantes con literatura a evangelizar
la capital. Durante la década de los 40 no se obtuvo resultado alguno sino conversiones
individuales y uno que otro grupito aislado que se congregaban.
LOMAS DE SAN MARCELINO: CERRO VERDE. SANTA ANA
La carretera que va de Santa Ana a Sonsonate, vía Cerro Verde,,lago de Coatepeque, tiene
vistas panorámicas bellas: El volcán de Santa Ana y muchos cafetales. Eñ Cerro Verde, lu-
gar turístico donde se construyó el Hotel de la Montaña para atraer turistas extranjeros. Se
aprecia el volcán de Izalco en erupción. Los que lo vieron nos cuentan que fue algo bello.
Dos kilómetros después de desviarse hacia el Cerro Verde, a 5 kilómetros de hotel de mon
taña del Cerro Verde. se encuentran Las Lo-mas de San Marcelino, Cantón de el Congo,
departamento de Santa Ana. Aquí en la campiña salvadoreña tuvo su origen el avivamiento pentecostal que llegaría a todos los departamen-tos de El Salvador. Una década (1930-1940). Las Asambleas de Dios fueron peregrinos en los mesones y casas de alquiler para sus oficinas
centrales e Instituto Bíblico. En 1940 ya se encuentra con el edificio propio en la Ciudad
de Santa Ana, que se convirtió por 28 años en el centro de operaciones de las Asambleas
de Dios.
OTRO SALTO: SANTA ANA
La visión de nacionales y misioneros luego de Santa Ana era llegar a la capital, San Salvador.
Para 1948 se cuenta ya con la Iglesia de las Asambleas de Dios en calle Concepción, San
Salvador. “Elim” es su nombre y por varios años estuvo alquilando local para la predicación.
Pastores de ésta iglesia fueron: Froilán Huezo, José Felix Trejo. Un gran paso se da en San
Salvador con la compra de un terreno con una casa estilo de campo en la 2º Avenida Norte
Nº 1617, lugar donde esta hoy el Centro Evangelístico (esto en 1950). Para 1956 la Iglesia
Elim cuenta con 35 miembros y 50 personas de asistencia a los cultos. Desde Santa Ana
viajan constantemente los obreros para apoyar esta obra. Melvin Hodges, Francisco Arbizú,
Gustavo Gáldamez, esperan la llegada de un avivamiento que sacuda a la capital.
El tiempo de Dios para San Salvador llega en los meses de enero a abril de 1956, cuando
llega Ricardo Jeffrey, siervo de Dios, ungido con el poder del Espíritu Santo. La campaña de
salvación y sanidad divina se lleva a cabo en la colonia la Rábida donde el poder de Dios
se hace manifiesto obrando portentosos milagros de sanidad divina. Centenares de almas
aceptan al Señor Jesucristo como Salvador de sus almas.
Como resultado de aquella primera campaña que el Hno. Jeffrey llevo a cabo, la iglesia Elim
quintuplicó su asistencia y varias iglesias se fundaron en la capital, pudiéndose mencionar
las siguientes: Barrio Lourdes, Cuscatancingo, Barrio la Vega y Barrio San Jacinto.
Aquella casita donde predicaba la iglesia Elim fue demolida, pues los hombres de Dios,
líderes de la obra de aquellos días, tenían visión de que Dios iba a ser algo especial en San
Salvador. La idea de hacer de esta iglesita un centro de expansión evangelística para toda
la capital persistía en el corazón de los líderes.
Para 1960 se colocaba la armazón de hierro para la construcción de un templo mucho más
grande. Estos trabajos eran supervisados por el Hno. Rafael Williams.
El Presbiterio General acordó, en vista de la fuerza que había tomado la iglesia Elim, nombrar
un pastor que fuera un misionero estadounidense. Esta decisión trajo el rompimiento de la
iglesia. De 400 miembros quedaron solo 150 miembros. El resto de hermanos siguió a su
pastor anterior, Hno. Felix Trejo, quien siguió predicando en un local alquilado.
Por 8 meses Gilberto Marrero pastorea la congregación hasta que en noviembre de 1960
toma el pastorado de la iglesia el Hno. Juan Bueno; pero ahora ya no con el nombre de Elim
sino con el nombre de Centro Evangelístico.
3 HABLAN EN OTRAS LENGUAS: GLOSOLALIA
La Glosolalia - hablar en lenguas por inspiración divina - fue una de las características de la iglesia
primitiva. La presencia del Espíritu Santo en el nacimiento y extensión de la iglesia en los prim-eros siglos fue una experiencia que los nuevos creyentes disfrutaron. El primer derramamiento
lo encontramos relatado en el Libro de los Hechos 2:1-4. Luego los creyentes de la Ciudad de Samaria experimentaron esta bendición. Hechos 8:14-19.
Los gentiles en la casa de Cornelio fueron también beneficiados con esta experiencia, Hechos 10:44-48.Por último el Libro de los Hechos capítulo 19:1-7, nos narra de los discípulos de Efeso, quienes re-cibieron el Espíritu Santo cuando pablo les impuso las manos.
En tres de los cuatro casos anteriores, se nota, que al recibir el Espíritu Santo, los creyentes
hablaron en lenguas:
“Y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” Hechos
2:4. “Los oían que hablaban en lenguas” Hechos 10:46. “Y hablaban en lenguas y profetiza-
ban”. Hechos 19:6.
En el transcurso de los siglos esta manifestación espiritual en los creyentes desapareció,
siendo a fines del siglo pasado y principios de éste, que Dios restablece pentecostés, habi-
endo derramamientos simultáneos en varias partes del mundo.
En los Estados Unidos se convocó una convención en la Ciudad de Hot Springs, Arkansasen 1914. Asistieron 300 ministros y delegados de Los Estados Unidos de América. que
representaban algún grupo de hermanos que habían recibido el Espíritu Santo. De esta
convención nació el Concilio General de las Asambleas de Dios en los Estados Unidos. En
El Salvador fue en las Lomas de San Marcelino, junto a la carretera que conduce al Cerro
Verde, en Santa Ana; donde se originó un derramamiento del Espíritu Santo, en las primeras
décadas del presente siglo; dando origen a la primera iglesia Pentecostal Organizada de El
Salvador: Las Asambleas de Dios (1930).
Hoy, después de mas de 70 años de predicar el evangelio completo, las Asambleas de Dios
cuentan con mas de 1200 iglesias extendidas en los 14 departamentos de El Salvador . En
la actualidad se sigue dando énfasis a la experiencia pentecostal de los nuevos y antiguos
creyentes en el hablar enotras lenguas y en las manifestaciones de los dones espirituales.
Estos son manifestados en los servicios de adoración, vigilias y actividades espirituales de
las iglesias en todo el país.
Compartimos con los lectores la experiencia de recibir el bautismo del Espíritu Santo, con
la señal inicial de hablar en otras lenguas, según lo relatan los siguientes hermanos:
“Me encontraba orando con las hermanas cuando comencé a sentir que se me dormían
los pies de una manera extraña, a pesar de ello sentí que era algo agradable lo que me
estaba sucediendo: el hormigueo me fue subiendo hasta la cintura, a los hombros y luego
a la cabeza. Se me durmió la lengua, pero no hablé otras lenguas. Nos levantamos de orar
y seguía el mismo hormigueo. Me dirigí a mi casa y cuando llegué, todavía lo mismo, mo-
mento después todo pasó y no volví a sentir esa sensación. Un día viernes en que el Hno.
Francisco Repreza, mi pastor, iniciaba una hermosa vigilia, recuerdo que desde que entre a
la capilla comencé a sudar y a llorar, en el segundo culto de la vigilia no me sucedió nada,
sino hasta el tercer culto: Me hinqué a orar porque algo comenzó a llenar mi vida. Me ar-
rodillé postrado en tierra y lloré con todo el corazón. Una cosa extraña sucedió: Todo mi
cuerpo comenzó a hormiguear y me temblaban los pies. Quise detener ese temblor con
las manos y el temblor se me pasó a las manos, y luego me tembló el hombro mientras yo
decía: “Gloria a Dios”.
La lengua se me durmió totalmente y comencé, por primera vez a hablar en otras lenguas,
de una manera sobrenatural como nunca lo había hecho.
“Recuerdo que eran casi las cuatro de la mañana cuando me levanté; todavía sentía lo mismo
y al salir de la vigilia continuaba llorando de manera que sentía que no ponía los pies sobre la tierra. No podía cantar los coros o ponerme a orar y comencé a danzar hasta sudar y mojar
toda mi ropa. Tenía visiones a montones y en mí se desarrollaba el don de la sabiduría: El
discernimiento del Espíritu. Desde ese día siempre he tenido experiencias con el Espíritu
Santo. he visto en mi ministerio manifestarse los dones del Espíritu Santo, y creo que no
fueron los ayunos los que me hicieron sentirlo, sino que Dios en su gran misericordia”.
Israel Gutiérrez
“Llegué al templo muy temprano y comencé a orar con la familia del pastor mientras más
hermanos seguían llegando de repente, vino una cosa caliente que sentí que la casita de
oración era como un horno, pero era algo agradable en aquel lugar. En ese momento, la
esposa del pastor, una señora muy consagrada al Señor; comenzó a danzar de rodillas hasta
el altar donde me encontraba orando, ella impuso las manos sobre mi cabeza y me estremecí
por la forma en que sentía la presencia del Señor. Luego vi que del techo se desprendió una
bola de fuego, que literalmente bajaba hacia mi cabeza. En ese momento me levanté y fui
afuera porque sentía temor. Yo no sabía cual era verdaderamente la experiencia de hablar
en lenguas y esa noche solo fue de llorar en el culto.
Después que terminó el culto, platiqué con el pastor y su esposa y les conté lo que había
pasado en mi vida; ellos me dijeron que estaba siendo ungido y que no me hubiera le-
vantado, sino que hubiera seguido clamando. Ya en mi casa quise volver a llorar y poder
recibir al Espíritu Santo. Nuevamente el domingo llegué dispuesto a recibir el Espíritu Santo
teniendo una verdadera orientación, pero no pude lograrlo. El día lunes de oración clamé al
Señor y unos hermanos pusieron sus manos en mí y volví a sentir aquel ambiente agradable,
de repente salían palabras extrañas de mi boca y fue una alegría, sentí fuerzas para seguir
adelante. Fue en ese momento donde sentí el impulso de salir a la obra…”
Pastor de Guazapa.
“Estaba confiado y pensaba que iba a predicar un buen sermón esa noche. Habían muchos
hermanos y amigos esa noche. Llegó el momento del mensaje. Oraron por el mensaje y
luego me entregaron el púlpito. Todavía tenía el sermón en mi mente, pero tuve una gran
sorpresa esa noche; solo di tres pasos hacia el púlpito y esa fue la distancia suficiente para
olvidar todo.
Cuando llegué al púlpito no llevaba nada en mi mente, me afligí mucho porque la gente
esperaba el mensaje y yo no tenía nada, ni siquiera el texto base para mi sermón. En ese instante clamé al Señor y le pedí perdón por mi actitud. Dios mismo me enseñó al texto
y comencé a predicar. Yo decía palabras que no estaban en mi mente. El Espíritu Santo
hablaba por mí y la iglesia confirmaba todo lo que decía. Había mucha conmoción por mis
palabras. Cuando habían transcurrido unos cinco minutos, el Espíritu Santo me llenó: Sentí
como una carga eléctrica en todo mi cuerpo, sentía que mi lengua decía palabras como si
se había enredado y comencé a hablar en lenguas y recibí el bautismo en el Espíritu Santo.
Por momentos decía bien y podía controlar las palabras, y por momentos no. Cuando el
Espíritu Santo me dejó en mi estado normal, me di cuenta que había predicado más de
cuarenta minutos. Quedé muy satisfecho, porque la iglesia recibió el mensaje que Dios
tenía para esa noche. Esto sucedió el mes de marzo de 1962.
Jorge Alberto Fuentes
Esta experiencia tan singular y especial, también es para usted recordemos las palabras del
Señor “Porque para vosotros es la promesa (el Espíritu Santo) para nuestros hijos, y para
cuantos el Señor vuestro Dios llamare…Busque ser lleno del Espíritu Santo, y entonces no
será el mismo creyente, será un cristiano de poder y fiel testigo del evangelio.
.
BAUTISMOS EN EL ESPÍRITU SANTO EN CAMPAMENTO JUVENIL
Fuimos al campamento en Garita Palmera. Estuvo muy bendecido. Varios recibieron la
promesa y hablaron en otras lenguas. Estuve a punto de recibirla. Salimos agosto 3. Llegamos a las siete y media de la noche. Estaban carretas esperándonos para llevar las maletas. Nosotros nos fuimos a pie. Salimos a la playa bien mojados pues se vino una tormenta fuerte. Caminamos y caminamos por la playa; parecía que nunca lle-garíamos. Alguien gritó: ¡debemos orar! Y allí en la playa, bien mojados, oramos de rodillas.
Pedíamos se calmara el agua. Podíamos vernos los rostros unos con otros sólo cuando un rayo caía y alumbraba la playa y a todos los hermanos. Empezamos a sentir la presencia del Señor en una forma maravillosa desde la primera oración. Luego seguimos caminando. Ya el frío se dejaba sentir. Mis dientes sonaban como maracas por el frío. Mis zapatos llenos de agua. Alguien dijo: ¡aquí es! ¡Qué descanso! Las maletas ya se encontraban allí pero mojadas.
Mi hamaca se mojó por lo que tuve que dormir en la arena. Llegaron los otros hermanos que venían detrás de nosotros y como pudimos amanecimos.
A pesar de todo no sentimos rendimiento. Hicimos el culto matutino en la playa a las seis de la mañana. Desayunamos. Después las clases: Relaciones Humanas, Espíritu Santo, Noviazgo Cristiano, Sexo, etc. Por la tarde nos quedaba libre para bañar, jugar fútbol, ir a navegar o dormir. Sinceramente yo creí que el Espíritu Santo no se iba a manifestar al ver
La alegría juvenil, pero fue al contrario. ¡Qué bendición! En el culto de la noche comenzó a dirigir Tenorio y él llegó un momento cuando ya no pudo seguir hablando pues cayó ar-rodillado ungido de la presencia del Señor. De ahí para allá el Espíritu Santo tomó el tiempo
y comenzó a bautizar a los jóvenes. Era un día de pentecostés. Me imagino como cuando los apóstoles recibieron esta bendición en el Aposento Alto según Hechos 2. Unos lloraban, otros gritaban de alegría. Algunos quedaron en la presencia del Señor tirados en la arena.
Todo era alabanza y adoración. Nos dormimos esa noche a las 12 ó 1 de la mañana. Fue una noche gloriosa parecía como que fuéramos locos en aquella gritería. Dice la Biblia que las cosas de Dios son locura a los que se pierden. En las dos noches siguientes el Señor siguió manifestándose en una forma maravillosa. La última noche fue la fogata: se hizo un fogón y todos los campistas estabamos alrededor. Cada uno pasó a dejar un pedazo de madera en señal de que nos queríamos consagrar a Dios. El fuego representaba el Espíritu Santo quemando nuestras vidas. El sábado regresamos con las maletas en las carretas y nosotros por la playa.
Realmente fue algo maravilloso ver cuántos jóvenes (iban dos buses) no hablaban de otra cosa si no era del poder de Dios.
El domingo por la mañana fue una gran sorpresa cuando estábamos todos en el devocional en el Centro Evangelístico. El culto se desarrolló lo normal sintiéndose la dosis especial que los jóvenes tenían el poder de Dios. Cuando el predicador, Hermano Cristóbal Ramírez, iba a comenzar la introducción de su sermón muchos jóvenes comenzaron a bajar del balcón y se iban a orar al Aposento Alto, cuarto especial para orar. A Medida que iban llegando al Aposento Alto, se iba oyendo aquella bulla. El Predicador dijo: “. . .realmente yo no soy quien va a impedir la bendición de Dios, ya no sigo el mensaje y los que quieren ir a orar con los jóvenes, vayan. . .” Hasta allí llegó el Culto Devocional y algunos se levantaron para orar en el Aposento Alto y otros se fueron al altar. Muchos recibieron el poder de Dios y hablaron en otras lenguas según el Espíritu Santo les daba que hablasen. Pasaron varias horas y la gente orando. Muchos salieron sin poder hablar pues se enronquecieron. ¡Dios Guardado
Garita Palmera-Playas- Ahuachapán. 1971
CAPÍTULO 3
OBREROS DE DIOS SALVADOREÑOS: ANTORCHAS ENCENDIDAS:
1. JUAN ALBERTO BENAVIDES, 2. JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO. 3. VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL 4. JULIO CÉSAR PÉREZ. RELEVO DE LIDERAZGO. . 5. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR. 6. JOSÉ GUSTAVO GALDAMEZ5. 7 FROILAN HUEZO
Dios usó en la reforma del siglo XVI a hombres ilustres como Lutero, Calvino, Erasmo, etc. En cambio en el derramamiento del Espíritu Santo de este siglo Dios usó a hombres de pocos estudios, algunos de ellos apenas estudiaron unos pocos grados de primaria, pero que entregaron sus vidas en las manos de Dios y el Señor los convirtió en gigantes, multiplicando sus talentos. Estos hombres se metieron entre matorrales, cruzaron cantones, valles y pueblos de El Salvador encendidos de el poder de lo alto para anunciar las buenas nuevas de salvación a las almas pérdidas. Nada los detuvo: Ni la persecución, ni la escasez económica; ellos confiaron que Dios proveería y así fue. Podemos mencionar entre estos hombres a:
1 JUAN ALBERTO BENAVIDES
Nació el 19 de mayo de 1920, en un sector rural: Uluazapa, San Miguel. A los 8 años conoció a Jesucristo y desde esa edad comenzó su entrega progresiva al ministerio de la Palabra. Sus aguas bautismales las recibió en una confraternidad de El Tinteral en 1938. Experimentó el bautismo del Espíritu Santo en 1945, cuando tenía 25 años de edad y pastoreaba su segunda iglesia: La de Ciudad Barrios. Contrajo matrimonio el 9 de septiembre de 1945 con la Hna. Blanca Isabel Alas, procreó ocho hijos, incluso entre sus hijos hay dos esposas de pastores. Todos conocen Jesucristo. Fueron mucho los cargos que ostentó el Reverendo Juan Alberto Benavides Sosa; pero lo que más le interesaba era su familia, y por ende
2 JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO
José María Bermúdez es uno de los obreros más antiguos de las Asambleas de Dios. Nació el 1º de abril de 1909, en la ciudad de Quezaltepeque y procreó 12 hijos con su esposa, Elena Linares. Hermano Chema sirvió al Señor por más de 60 años. He aquí su relato:
“Fui un huérfano. Mi padre falleció cuando yo tenía un año de edad. Mi madre tam-bién se fue y me dejó con mis abuelos. Al fallecer ellos me quedé con unos tíos.
Asistí a la escuela pocos meses, y a los diez años comencé a trabajar en un beneficiode café. Ahí, en un incendio, tuve un accidente y me quemé gran parte del cuerpo. Perdí la oreja derecha y quedé cicatrizado para toda la vida”.
“Ya muchacho, cuando los cultos eran libres asistí casi por seis meses, pero no me convertí. En esos días se iniciaba la labor de las Asambleas de Dios en El Salvador y para conocer, la obra pentecostal realizada, vino al país el misionero Enrique C. Ball a Quezalte-que. Ese día se bautizaron 22 hermanos y organizaron la iglesia de esa localidad; colocaron al primer pastor y diáconos. Fue entonces cuando el Señor llamó a mi puerta. Pues ese día desde muy temprano, sentí algo extraño en mi corazón. No asistí a los bautismos porque tenía trabajo de gran responsabilidad y era día de pago. En la tarde cuando regresé del trabajo me preparé para ir al culto. Los de la casa no creían que iba al culto, pues yo era muy mundano; no tenía a nadie ni nada que me detuviera y era absoluto. Esa noche acepté a Jesucristo.
El culto ya había terminado y el Hno. Ball saludó a todos los asistentes. Cuando llegó frente a mí, me dirigió una pregunta: ¿Quieres ser soldado de Cristo? Yo contesté: ¡Sí ¡quiero! El Hno. pronunció un fuerte ¡Aleluya!, oró por mí y sentí que el Señor circuncidó mi corazón. Ya no sentí el deseo de practicar aquellas cosas que en mi corazón estaban arraigadas: Cigarros, naipes, dados.
Al mes, me bauticé en aguas sin doctrina porque no había reglamento local. Luego al año ya era diácono y recibí el bautizo en el Espíritu Santo. En 1931 asistí por tres meses al primer estudio que nos dio el Hno. Williams. El siguiente año fui a Santa Ana a estudiar mí segundo año y posteriormente regresé a mi iglesia para trabajar como diácono, secretario Y maestro de Escuela Dominical”.
En 1934, el Hno. Arbizú era Superintendente Nacional de la obra y me buscó para llevarme a mi primer campo de predicación en el Departamento de Jutiapa, valle de Hor-cones, Municipio de Atescatempa, en la República de Guatemala, lugar donde estuve solo dos meses debido a problemas de migración. El Hno. Ramón Bruno ya tenía seis meses de predicar en Atescatempa y juntos tuvimos que abandonar Guatemala y regresar al país.
¿Veinte años tenía yo, en 1929 cuando acepté ser soldado de Cristo en las Asam-bleas de Dios, desde entonces soy miembro de tan magna obra. En esos tiempos la obra evangélica era diferente.
Todo era desfavorable: La mayor parte de las iglesias no tenían templos, las confe-rencias se realizaban bajo enramadas, no tenía edificio el instituto bíblico, ni trastos para los alimentos. Los estudiantes llevábamos de nuestras casas: plato, cuchara, taza y cama. No había pupitres y los que tuvimos fueron hechos de cajones viejos por el Hno. Rafael Williams quien también hizo hamacas de manta “dril”. Para bañarnos íbamos a un pequeño río y los sábados nos mandaban a visitar las iglesias a pura “infantería”, para regresar al día lunes. En 1937 todavía se alquilaba el local para albergar el instituto bíblico. Para 1940 con-tando ya con el edificio del instituto en Santa Ana graduamos seis alumnos, de los cuales a la fecha muchos pasaron ya a la presencia del Señor.
“Donde estuve de pastor”. “Nunca estuve conforme en predicar solo en el templo sin llevar el evangelio a los campos blancos. Me causa gozo cuando visito algunos de aquellos campos, que ahora son fuertes iglesias, bien organizadas, tales como El Tinteral y Ciudad Arce”. Predique en las Costas del Bálsamo, Guascorán y Oriente.
Además de esos lugares, el Hno. Bermúdez también ha servido al Señor realizando su labor de pastor en el Pinalito, San Jorge, El Congo, Las Lajas, y otras poblaciones. Cuando estuvo de pastor en La Palma, Chalatenango, fue a Honduras en la gran comisión y durante 28 Años de ministerio.
3 VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL
Víctor Basil Dagher, conocido evangelista, quien ha celebrado muchas campañas a lo largo y ancho de nuestro país. Además, tenido que ver con la fundación de más de 200 iglesias según sus propias palabras. A continuación su testimonio: “En el año de 1902, el 8 de septiembre, su servidor nació en Belén, Palestina, fue el tercer hijo de la familia. Mi padre se llamaba Basilio Kalil Basil y mi madre Hanna Daher de Basil.
La familia de mi mamá son descendientes de San Mateo y han venido conservando el evangelio de generación en generación. Mi padre fariseo de fariseos, hablaba 10 idiomas y 7
dialectos. Durante la Primera Guerra Mundial, en 1914, tuvo que ir al frente con el mariscal Von Gerderson. Mi mamá creyó que él no iba a regresar del frente y reconcilió con el Señor en la Iglesia Luterana. Mis hermanos y yo fuimos bautizados en dicha misión. Regresó mi
papá y luego tuvimos que seguir el judaísmo, pero en mi quedó sembrada la semilla del evangelio. Luego nos fuimos para Managua, Nicaragua, pero no le gustó a mi papá y nos venimos a El Salvador. Emprendí una fábrica de camisetas, calcetines, cintas de zapatos, trencilla y encajes. Luego empecé a asistir a algunas congregaciones: La Apostólica, donde el hermano Pilar Calderón. Me di cuenta que yo no era nada según el evangelio que aquí en El Salvador se practicaba, porque fumaba, tomaba toda clase de licor, practicaba la mundanalidad. Siempre insistía buscando la manera de estar en el evangelio, pero los amigos me inducían al mal y como en la denominación que acepté desde el pastor, diáconos y ancianos hacían lo mismo, para mí no era extraño imitarlo.
En 1946, se me invitó a una reunión en La Garita, en la Asamblea de Dios que se
KIKE BARILLAS
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